EL YOGUR Y SUS BACTERIAS BUENAS

EL YOGUR Y SUS BACTERIAS BUENAS

El yogur es un alimento ancestral. Además, sus propiedades son bien conocidas y demostradas desde hace mucho tiempo. Es por eso que se recomienda consumirlo con regularidad.

Se trata de un alimento que ha ocupado un importante lugar en la historia de muchos pueblos. La manera de hacerlo es mediante una técnica llamada fermentación, que es una de las técnicas más antiguas y más extendidas por todo el mundo.

Para su obtención, se añaden microorganismos, normalmente Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus a la leche previamente pasteurizada y homogeneizada. Últimamente también se están añadiendo a los yogures o leches fermentadas otros microorganismos como: Lactobacillus casei, Lactobacillus acidophilus, y cepas diversas pertenecientes al género Bifidobacterium, etc.

Algunas de estas bacterias consumen los principales azúcares de la leche (lactosa) y lo convierte en ácido láctico. Esta acidificación hace que coagulen las proteínas presentes en la leche y le aporten ese aspecto semi-sólido al alimento. Además, el proceso hace que otros componentes presentes en la leche se transformen en sustancias más sencillas y digeribles por parte de nuestro organismo.

Todos estos procesos hacen que el yogur sea un alimento más digerible que la leche líquida, además de otorgarle unas características organolépticas concretas y bien conocidas por todos.

Hoy te voy a hablar de algunas de las propiedades nutricionales y funcionales que posee este preciado alimento.

  • El yogur es un alimento con una gran densidad nutricional que puede cubrir los requerimientos de diversos nutrientes.
  • Se trata de un alimento que contiene proteínas de alto valor biológico, ya que contiene 9 aminoácidos esenciales.
  • El yogur también contiene vitaminas y minerales importantes para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Consumiendo 2 yogures al día cubriremos gran parte de las recomendaciones diarias de calcio. También la de algunas vitaminas del grupo B, como la B2 y vitamina 12, la D (fundamental para la absorción del calcio) y fósforo.
  • Los microorganismos constituyentes del yogur contribuyen al potencial probiótico de este alimento. Las bacterias van a regenerar y mantener el equilibrio de nuestra microbiota intestinal y ayudan a reforzar el sistema inmunitario.
  • Además, éste es un lácteo que pueden consumir personas con intolerancia a la lactosa. Primero, porque durante el proceso de fermentación, el 20-30% de la lactosa que contiene la leche se rompe. Segundo, por la viscosidad que presenta este alimento. Ésta ralentiza el vaciamiento gástrico, lo que aumenta el tiempo que las bacterias del yogur y la poca lactasa intestinal que tengan estos individuos tienen para actuar sobre la lactosa.

Estudios epidemiológicos sugieren que el consumo de yogur, incluso en su versión ENTERO, se asocia a menor riesgo de sobrepeso y obesidad, influyen en el control del apetito, protege frente a la aparición de diabetes, síndrome metabólico, la aparición de enfermedades cardiovasculares y podrían contribuir al control de los síntomas del síndrome del intestino irritable.

Si te apetece un día también puedes probar a hacerlo en casa. Es muy sencillo y están deliciosos, incluso más suaves que los comerciales. Y seguro que con menos azúcares y conservantes.

A continuación te dejo como los hacemos nosotros en casa, pinchando en este enlace de yogur casero.

 

 

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